CLASE 9 · MÓDULO 3: PREPARAR Y COMBINAR SIN RIESGOS

Reconstituir, diluir y conservar

Cuánto dura un medicamento ya preparado, y de qué depende

QFB. Artemio Michel Jimenez, cédula profesional 15609049 · Caso: Don Luis, 61 años · Cómo citar

Portada de la clase 9: Reconstituir, diluir y conservar
El video de esta clase se publica pronto. Mientras tanto, aquí tienes todo su contenido: puntos clave, citas de las fichas técnicas y la transcripción completa.

En esta clase

  1. Introducción
  2. Leer la sección 6.3
  3. Una noche en terapia intensiva
  4. Una etiqueta que hable

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Puntos clave

  • Diluyente, concentración, temperatura y tiempo
  • Física y química no es lo mismo que microbiológica
  • El diluyente cambia el reloj: meropenem en glucosa, de inmediato
  • Etiqueta con hora límite de uso

Lo que dicen las fichas técnicas

El producto reconstituido debe ser administrado en los 20 minutos siguientes tras su preparación

Amoxicilina/Ácido clavulánico Normon · ficha técnica AEMPS (CIMA) · 6.3 Periodo de validez

La solución de meropenem reconstituida en solución de glucosa (dextrosa) al 5% se debe utilizar inmediatamente

Meropenem Aurovit 1000 mg · ficha técnica AEMPS (CIMA) · 6.3 Periodo de validez

Desde un punto de vista microbiológico, a menos que el método de reconstitución/dilución descarte el riesgo de contaminación microbiológica, el producto debe utilizarse inmediatamente

Meropenem Aurovit 1000 mg · ficha técnica AEMPS (CIMA) · 6.3 Periodo de validez

Citas literales o abreviadas con puntos suspensivos de los documentos oficiales; el texto de la FDA se cita en su idioma original.

Fichas y recursos de la clase

Errores frecuentes

  1. Preparar todo el turno por adelantado
  2. Elegir el diluyente por costumbre
  3. Usar el tiempo de otro fabricante
  4. Refrigerar lo que no se debe
  5. Etiquetas sin hora límite

Tu tarea

  • Elige tres antibióticos IV de tu hospital
  • Anota diluyente y estabilidad de su 6.3
  • Revisa si sus etiquetas tienen hora límite
  • Próxima clase: interacciones que importan

Transcripción de la clase

Introducción

Hola, ¿cómo estás? Bienvenida, bienvenido a la clase nueve de Farmacoterapia segura en el hospital. En la clase dos aprendimos a encontrar la sección seis punto tres de la ficha técnica. Hoy aprendemos a leerla bien. Vamos a ver qué significa que un medicamento preparado sea estable, de qué depende, y por qué el diluyente puede cambiarlo todo.

Si alguna vez preparaste leche en polvo para un bebé, ya sabes lo básico de esta clase. Importa con qué agua la preparas, cuánto polvo le pones, y que no se quede horas afuera del refrigerador. Con los medicamentos inyectables es igual: el diluyente, la concentración, la temperatura y el tiempo.

Cuando hablamos de estabilidad, en realidad hablamos de tres cosas. La física: que el medicamento no precipite, no se enturbie y no cambie de color. La química: que conserve su potencia, que no se degrade. Y la microbiológica: que no se contamine. Esta casi siempre es la más corta, y la que más se olvida.

Leer la sección 6.3

Empecemos con un ejemplo que sorprende a mucha gente: la amoxicilina con ácido clavulánico intravenosa. Su ficha dice que el vial reconstituido debe administrarse en los veinte minutos siguientes a su preparación. Veinte minutos, no veinte horas. Y en la seis punto dos agrega que no se deben usar como disolventes la glucosa, el bicarbonato ni el dextrano. Conclusión práctica: este medicamento no se prepara para dejarlo listo. Se prepara justo antes de administrarlo.

Piensa en un yogur. Cerrado, dura semanas. Abierto, unos días. Y si le pones fruta, mucho menos. Con los medicamentos pasa lo mismo: el vial cerrado puede durar años, pero una vez reconstituido o diluido, el reloj empieza a correr. Y cuánto dura depende de con qué lo mezclaste.

Una noche en terapia intensiva

Don Luis lleva cuatro días en terapia intensiva y le cambiaron el antibiótico a meropenem, un gramo cada ocho horas. A las diez de la noche, para ganar tiempo, alguien prepara de una vez las tres dosis del día siguiente. Las diluye en glucosa al cinco por ciento. Y las deja a temperatura ambiente, para pasarlas a las seis de la mañana y a las dos de la tarde.

Pausa el video. ¿Qué problemas encuentras en esta preparación adelantada?

Vamos a la ficha del meropenem. Primero, el diluyente: si se prepara en glucosa al cinco por ciento, se debe usar inmediatamente. En cambio, en cloruro de sodio al cero punto nueve, la estabilidad física y química es de tres horas hasta veinticinco grados. O de veinticuatro horas en refrigeración, entre dos y ocho grados. Mismo medicamento, mismo vial, y una diferencia enorme solo por el diluyente.

Y ahora la parte que más se olvida. Esas tres o veinticuatro horas son estabilidad física y química. Desde el punto de vista microbiológico, la ficha dice que, a menos que el método de preparación descarte la contaminación, se debe usar inmediatamente. Y si no se usa de inmediato, los tiempos y las condiciones son responsabilidad de quien lo prepara. Por eso, preparar con días u horas de anticipación solo tiene sentido en condiciones asépticas controladas, como una central de mezclas, y con un procedimiento validado.

Con la ficha en la mano, así queda la intervención. En glucosa al cinco por ciento, el meropenem se tendría que usar de inmediato. Esas bolsas no sirven para mañana. Si se usa cloruro de sodio, la estabilidad física y química es de tres horas a temperatura ambiente o veinticuatro en refrigeración. Y como no se preparó en condiciones asépticas controladas, lo correcto es preparar cada dosis cerca de su hora de administración.

Una etiqueta que hable

Para que nadie tenga que adivinar, la etiqueta de un medicamento preparado debe decir cinco cosas. El medicamento, la dosis y la concentración final. El diluyente y el volumen. La fecha y la hora de preparación. La hora límite de uso y a qué temperatura se conserva. Esto es lo que más falta en las etiquetas. Y quién lo preparó. Si hay una duda, alguien la puede resolver.

Cinco errores que veo mucho. Uno: preparar todas las dosis del turno por adelantado. Dos: elegir el diluyente por costumbre, y no por la ficha. Tres: usar el tiempo de estabilidad de otro fabricante. Acuérdate de la clase dos. Cuatro: refrigerar lo que no se debe. En la clase tres vimos que el moxifloxacino puede precipitar en la nevera. Y cinco: etiquetas sin hora límite de uso.

Resumamos. Como la leche del bebé: importan el diluyente, la concentración, la temperatura y el tiempo. La estabilidad física y química no es lo mismo que la microbiológica. El diluyente cambia el reloj: el meropenem en glucosa se usa de inmediato. Y una buena etiqueta dice hasta cuándo se puede usar.

Tu tarea: elige tres antibióticos intravenosos de tu hospital y anota, de su sección seis punto tres, con qué diluyente y cuánto tiempo son estables. Luego revisa si las etiquetas de tu hospital dicen la hora límite de uso. En la próxima clase vemos las interacciones, y cómo distinguir las que de verdad importan de las que solo hacen ruido. Las fichas del meropenem y de la amoxicilina con clavulánico, con su fuente citada, están gratis en Pharm Assist, en pharmassist.mx. Gracias por acompañarme. Nos vemos en la siguiente clase.

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Referencia sugerida (Vancouver):

Michel Jimenez A. Clase 9. Reconstituir, diluir y conservar. En: Farmacoterapia segura en el hospital [Internet]. Pharm Assist; 2026 [citado fecha de consulta]. Disponible en: https://pharmassist.mx/curso/clase-9-reconstituir-diluir-y-conservar

Referencia sugerida (APA 7):

Michel Jimenez, A. (2026). Clase 9. Reconstituir, diluir y conservar. En: Farmacoterapia segura en el hospital [Curso en línea]. Pharm Assist. https://pharmassist.mx/curso/clase-9-reconstituir-diluir-y-conservar